RIESGOS DEL TRABAJO . ENFERMEDAD LABORAL . LUMBALGIA POST ESFUERZO PDF Imprimir E-mail
Civil
RIESGOS DEL TRABAJO – ENFERMEDAD LABORAL – LUMBALGIA POST ESFUERZO

Juzgo que la falta de acreditación de la pre-existencia de incapacidad o factores concausales al momento del ingreso del trabajador, la vinculación de la patología con las tareas de esfuerzo desempeñadas, lo dictaminado por la Superintendencia de Riesgos de Trabajo fs.183/186- y por el Dr.Sorbera a fs.188/190, los fundamentos del perito Dr.Ferro -fs.328/330- y paralelo con los baremos del Decreto 659/96 -fs.369-, conforman elementos de juicio suficientes para confirmar la sentencia recurrida en lo principal.

Lorenzo, Roberto Rubén c/ Boston ART S.A. s/ Cobro de Seguro por Incapacidad - Cámara de Apelaciones Civil Neuquén - Sala I -

Neuquén, 1º de junio de 2010.

Y VISTOS:
En acuerdo estos autos caratulados: “LORENZO ROBERTO RUBEN CONTRA BOSTON ART S.A. S/COBRO DE SEGURO POR INCAPACIDAD” (EXP Nº 307926/4) venidos en apelación del JUZGADO DE PRIMERA INSTANCIA EN LO LABORAL NRO. 1 a esta Sala I integrada por los Dres. Lorenzo W. GARCIA y Luis E. SILVA ZAMBRANO con la presencia de la Secretaria actuante, Dra. Mónica MORALEJO DE GIORGETTI, y de acuerdo al orden de votación sorteado el Dr. Lorenzo W. GARCIA dijo:
I.- Ambas partes recurren contra la sentencia de fs. 384/388, expresando sus agravios, la parte demandada a fs.392/394 y la actora a fs.401/404, obrando las respectivas respuestas a sendos traslados a fs.408/413 y 414/416.
Agravios de la ART: Controvierte esta parte la calificación de la enfermedad diagnosticada como laboral, pese al dictamen de la Comisión Médica nº 9, que la calificó como “inculpable” por no tener relación con la actividad laboral del actor, ciñéndose al dictamen pericial rendido en autos, sin atender a las impugnaciones de su parte, que sostuvo no contemplada en el Decreto Reglamentario Nº 458/96, sin explicar la presencia de la enfermedad en individuos de vida sedentaria.
Disiente con la aplicación del baremo escogido por el Dr.Ferro, extraño al fijado por el decreto reglamentario nº 659/96, que exige causalidad única y directa, afirmando que de las explicaciones del experto se infiere que las patologías que ostenta Lorenzo en la raquis no tienen nexo causal con las tareas desempeñadas para la asegurada.
Finalmente recurre los honorarios regulados, por altos.
Agravios de la actora: Se alza contra el dies a quo fijado para el cómputo de los intereses moratorios (fecha del dictamen de la Comisión nº 9: 08/02/05), sosteniendo que los mismos se devengan desde que tomó conocimiento de la enfermedad a partir del 23/02/04, fecha en que formuló la denuncia de la enfermedad a la ART, tal como lo reconoce la CM nº9 en su dictamen que remite a un examen preocupacional.
El segundo agravio refiere a la base regulatoria adoptada, reclamando que se tomen en cuenta los intereses devengados, según la jurisprudencia que cita.
II.- Se discute básicamente en estos autos la resarcibilidad en los términos de la LRT y de la responsabilidad resarcitoria asumida por la ART demandada, en función de la naturaleza laboral o inculpable de la incapacidad que le fuera detectada al trabajador con posterioridad al distracto con la tomadora del seguro, en ocasión de someterse a un examen preocupacional con miras a un nuevo empleo, que lo consideró incapacitado para funciones de esfuerzo.
La ART recurrente pone en entredicho la resarcibilidad de la enfermedad en los términos del art. 6º inc. 2º de la ley 24557 y el grado de incapacidad eventualmente resarcible según los baremos del decreto 659/96, que se dice no fue tomado en cuenta por el perito en autos.
Hemos tenido ocasión de tratar cuestiones análogas, v.gr. in re “DEMIZ JAVIER CRISTIAN CONTRA PROVINCIA ART S.A. S/ACCIDENTE LEY” (EXP Nº 343625/6, 16 de febrero de 2010), en que la Comisión Médica nº 9  si bien diagnosticó “lumbalgia consecutiva a esfuerzo”, atribuyó los signos de degeneración discal de toda la columna lumbar a la obesidad del damnificado y a su vértebra de transición, descartando la idoneidad del accidente denunciado para producir la patología descripta.
Como bien señala Juan J. Formaro, la LRT no contiene una disposición análoga al 3er. párrafo del art. 2º de la anterior ley 24.028 referida a la indiferencia de las concausas, pero en el punto 3º del art. 6º (t.o. decreto 1278/0) sólo excluye de la comprensión de sus alcances a: a)los accidentes de trabajo y las enfermedades profesionales causadas por el dolo del trabajador o por fuerza mayor extraña al trabajo, y b)las incapacidades del trabajador pre-existentes a la iniciación de la relación laboral y acreditadas en el examen pre-ocupacional efectuado según las pautas establecidas por la autoridad de aplicación”.
De ello infiere el autor citado, mencionando jurisprudencia en tal sentido, que “la acreditación mediante examen preocupacional, efectuado según las pautas establecidas por la autoridad de aplicación, deviene en condición ineludible para que las incapacidades preexistentes a la iniciación de la relación laboral queden excluidas de los alcances de la misma ley (Formaro, ”Juicio por accidentes y enfermedades del trabajo”, Hammurabi, pág.93).
Agrega el autor mencionado, citando a Cornaglia, que el empleador que por los exámenes preocupacionales o periódicos pudo o debió detectar una predisposición o labilidad del trabajador para contraer la dolencia y nada hace para prevenirlo, incurre en una responsabilidad calificada, porque lo adecuado hubiese sido sustraerlo oportunamente de ese ámbito de trabajo para evitar el desenlace (ibidem, pág.95).
El meollo de la apelación se centra en la falta de vinculación causal entre la incapacidad y el desempeño laboral durante ocho años al servicio de la asegurada, a las que se le asigna carácter crónico e irreversible.
Asimismo en un reciente pronunciamiento in re  “AVELLO MUÑOZ EUSEBIO CONTRA COOP. AGROPECUARIA CENTENARIO Y OTRO S/ACCIDENTE LEY” (EXP Nº 322308/5, 16 de marzo de 2010) estimamos que “El “quid” a dilucidar a partir de las posturas antitéticas de las partes, consiste en la determinación de la existencia de relación causal entre la enfermedad infecciosa contraída por el trabajador brucelosis- y la patología lumbar que derivó en la incapacidad absoluta para el desempeño de sus tareas habituales.
Tratándose de secuelas de una enfermedad laboral “brucelosis”- dijimos que “…cabe agregar que la preexistencia del proceso degenerativo de la raquis, con miras a establecer la con-causalidad debió determinarse en exámenes preocupacionales o periódicos, tal como se ha dicho:
“Para escindir la lumbalgia post-esfuerzo de la hernia de disco, como dos patologías sin conexión entre sí, y asignar a la primera nexo causal con el hecho accidental y a la segunda el carácter de enfermedad inculpable, se hace imprescindible contar con elementos probatorios que lo acrediten, y el medio adecuado para determinar la preexistencia de la lesión al momento del esfuerzo que realizó el trabajador en la ejecución de sus tareas y así excluirla del ámbito de la Ley de Riesgos del Trabajo, es el examen preocupacional, tal como expresamente lo dispone el artículo 6º inciso 3 b) de la ley 24557 y la Resolución 43/97 S.R.T., 23/6/97, que detalla la forma y tiempo de realizar tales exámenes, como así también la obligación que al respecto incumbe a la A.R.T. y al empleador. No acreditada la supuesta preexistencia de la hernia de disco del actor, la aptitud para producirla del esfuerzo realizado por el trabajador en ocasión de su obrar con las características de "súbito y violento" que lo encuadran en la norma citada, queda establecida la relación causal con la minusvalía, cuya reparación ha sido dispuesta por el Juez de 1ª instancia.” Cccu03 Cu 3129 S. 06/05/2004. Juez: Cazzulino (sd) Bovio Carlos C/Asociart Art. S.A. S/Accidente de Trabajo. Mag. Votantes: Cazzulino- Bugnone.
En el caso que nos ocupa, ante la falta de exámenes que determinasen la preexistencia de la dolencia columnaria incapacitante “proceso degenerativo crónico”- además de las restricciones que se derivan de haber contraído la enfermedad, aún después de superado el estadio activo, juzgo que debe hacerse lugar a la apelación del actor, condenando a La Segunda ART SA a abonar al actor las indemnizaciones correspondientes a Incapacidad Laboral Permamente  según las pautas establecidas en la ley 24557 y los decretos 1278/00 y 1694/09 (según jurisprudencia de esta Sala in re “BERNAL GUSTAVO ANDRES C/BERKLEY INTERNATIONAL ART S.A.S/ACCIDENTE DE TRABAJO CON ART” (EXPTE.Nº 349087/07), con más los intereses liquidables a la tasa activa desde el momento en que la indemnización debió ser abonada (resolución 287/01), todo lo cual se liquidará en la etapa de ejecución de sentencia, imponiendo las costas a la ART vencida y supeditando la regulación de los honorarios profesionales para su oportunidad.
Volviendo al caso que aquí nos ocupa, juzgo que la falta de acreditación de la pre-existencia de incapacidad o factores concausales al momento del ingreso del trabajador, la vinculación de la patología con las tareas de esfuerzo desempeñadas, lo dictaminado por la Superintendencia de Riesgos de Trabajo fs.183/186- y por el Dr.Sorbera a fs.188/190, los fundamentos del perito Dr.Ferro -fs.328/330- y paralelo con los baremos del Decreto 659/96 -fs.369-, conforman elementos de juicio suficientes para confirmar la sentencia recurrida en lo principal, manteniendo el dies a quo para el cómputo de los intereses moratorios a la tasa activa (Resolución 287/01) y dejando sin efecto los honorarios regulados a los letrados de la parte actora en la instancia de grado -manteniendo los regulados a los letrados de la demandada, apelados por altos-, debiendo procederse a su fijación en el trámite de ejecución de sentencia, tomando en cuenta en la base regulatoria los intereses devengados, y supeditando las regulaciones de Alzada a la firmeza de los que se fijen en la instancia de grado (art.15 LA), con costas a la demandada vencida (art.68 cód.proc.).
Tal mi voto.

El Dr. LUIS SILVA ZAMBRANO dijo:
Por compartir los fundamentos vertidos en el voto que antecede adhiero al mismo, expidiéndome de igual modo.

Por lo expuesto esta SALA I RESUELVE:
1.- Confirmar la sentencia de fojas 384/388 en lo principal, manteniendo el dies a quo para el cómputo de los intereses moratorios liquidables a la tasa activa desde el momento en que la indemnización debió ser abonada (resolución 287/01), todo lo cual se liquidará en la etapa de ejecución de sentencia.
2.- Imponer las costas de Alzada a la demandada vencida (art.68, Código Procesal).
3.- Dejar sin efecto los honorarios regulados en la instancia de grado a los letrados de la parte actora -manteniendo los regulados a los letrados de la demandada-, debiendo procederse a su fijación en el trámite de ejecución de sentencia, tomando en cuenta en la base regulatoria los intereses devengados.
4.- Diferir los honorarios correspondientes a esta Alzada, hasta tanto se cuente con pautas para ello (art.15, LA).
5.- Regístrese, notifíquese y, oportunamente, vuelvan los autos al Juzgado de origen.

 

 
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